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El Skyport de Uber para autos voladores diseñado en Uruguay

Federico
09 octubre, 2018
El Skyport de Uber para autos voladores diseñado en Uruguay

Pensando ya en los tiempos de autos voladores tipo drones pero para pasajeros, en un futuro cercano Uber prevé construir su propia terminal aérea. 

Para conocer un poco más sobre el Skyport de Uber, Capplatam entrevistó a Walter Hughes, Vicepresidente, socio y Director de Diseño de Humphreys & Partners Architects, estudio uruguayo que este año se convirtió en uno de los finalistas del Uber Elevate…

Ver: Joby Aviation se queda con Uber Elevate

El «edificio del futuro» cada vez más cerca

Cada dos años, Humphreys & Partners Architects – estudio de arquitectos ubicado en el WTC de Montevideo y basado en su homónimo norteamericano-, lleva adelante «El edificio del futuro«, una iniciativa orientada a exhibir en el campo de la construcción diferentes avances tecnológicos a punto de llegar al presente.

En el marco de la International Builders’ Show en Orlando – feria que congregó a más de 70.000 actores de la industria de la construcción a lo largo de una semana-, en enero de 2018 Walter Hughes presentó en conferencia la edificación futurista diseñada en Montevideo.

Era un proyecto de dos torres en Manhattan, equipadas con un par de plataformas horizontales para los delivery de drones tipo Amazon, trazadas al servicio de la llegada y distribución de los paquetes.

Pero además, «incluía para aterrizaje de pasajeros, ya pensando que los drones están viniendo y lo más normal será pedir un Uber o similar para viajes por el aire. En vez de un parking, se necesitará de un lugar donde aterrizar.

Por eso, incluimos unas plataformas móviles. Una vez avisás que estás por llegar en tu drone, esas plataformas se mueven verticalmente a lo largo del edificio para dejarte en el nivel de tu apartamento. El drone te lleva a tu puerta y se va«, explica Hughes a Capplatam.

Este prototipo diseñado en Uruguay pronto cobró una gran e inesperada repercusión fuera de fronteras, llegando a manos de la empresa Uber, que justo en ese momento estaba por lanzar un concurso enfocado en drones y tráfico aéreo.

«Uber ve lo que hicimos y dice: ‘Esto es exactamente lo que estamos pensando’. Y nos invitan al concurso«.

El Skyport de Uber creado por uruguayos

Tras la convocatoria, el estudio uruguayo desarrolló su proyecto ajustándose a los requisitos de Uber.

Finalmente, quedó seleccionado como uno de los 6 finalistas y fue invitado a presentar sus ideas en mayo de 2018 en Los Ángeles, durante la segunda edición del Uber Elevate, simposio anual centrado en «el futuro del transporte aéreo urbano a demanda».

Hoy Humphreys & Partners Architects es una de las candidatas a plasmar el futuro Skyport de Uber.  Aún no hay fechas de inicio de obras, menos de lanzamiento, pero el propósito inicial es edificarlo en Dallas y Los Ángeles.

Además de Humphreys & Partners Architects, los otros candidatos a cristalizar la terminal aérea para autos voladores son:

  • Gannett Fleming
  • Boka Powell
  • Pickard Chilton
  • Corgan
  • Beck

«Aún no se sabe cuál proyecto se va a construir. Cada uno se desarrollará aún más y quizá luego seleccionen uno. Para el Skysport nos dieron 2 problemas a resolver. En el concurso, nos presentamos en los dos y nos eligieron en los dos».

Uno de los proyectos presentados por los uruguayos era un prototipo capaz de soportar 150 aterrizajes por hora, a partir de una torre con un gran parking encima, diseñado para que los drones aterricen en el nivel superior del estacionamiento y un depósito para guardarlos en el nivel inferior.

«A medida que los autos como los conocemos hoy comiencen a desaparecer y a volar, o cuando haya más autos autónomos, no se precisará tanto parking en las calles».

Sin embargo, el prototipo uruguayo que tuvo mayor eco fue la terminal aérea diseñada en forma de gran torta, con la facultad increíble de manejar aproximadamente 1.000 aterrizajes por hora y 1.000 despegues por hora.

«Los autos voladores, al ser vehículos autónomos y eléctricos, deben llegar, aterrizar y recargar sus baterías, mientras baja y sube la gente y luego despegar otra vez. Todo eso entre 5 y 7 minutos. Para eso, se requieren una cantidad de hectáreas. Uber estableció 1 hectarea y media máximo. Pero no da el espacio. Por eso, todos los finalistas llegamos a la misma conclusión: que sea multinivel. Resolverlo en varios niveles«.

Terminal para autos voladores en forma de torta

«Uber pedía una solución que fuese expandible incluso hasta 4000 aterrizajes por hora. Por eso, nuestro proyecto tiene una estructura redonda. Lo diseñamos con esa forma en discos, porque así se puede seguir construyendo en vertical básicamente hasta el infinito.

Está ideado para que sea un edificio muy sustentable, con un fuerte componente verde y capacidad de producir energía solar. Si lo ves por afuera, son losas de hormigón y un espacio abierto, donde el aire puede circular. Tendrán un poder de absorción del ruido; la acústica se tomó en cuenta, sobre todo para el contexto del vecindario.

La ventaja de que sea redondo, además, es que funciona sin importar de qué lado venga el viento. Los que son verticales o rectangulares pueden ser más complicados con determinados ángulos de viento. Al ser redondo, lo colocás donde quieras».

Dada la escala de su operativa, cuando la terminal aérea sea una realidad y comience a funcionar, no estará disponible las 24 horas, sino que durante las mayores horas de tránsito, es decir de mañana y después del trabajo.

Entre otros requerimientos, Uber había exigido que sea un modelo fácilmente copiable, es decir simple de construir y replicar, además de eficiente en términos de costos.

Pero sobre todo, que fuera una estructura muy sencilla de utilizar para el usuario común:

«Para quien sale de trabajar y se va a tomar el drone para su casa. Tiene que ser simple llegar al drone y no perder el tiempo. La idea es llegar de Montevideo a Atlántida, por ejemplo, en 5 minutos de vuelo. No puede pasarse 35 minutos en la terminal».

Al igual que otras terminales ya existentes, la intención es que sean plataformas de paso, que el pasajero llegue y se vaya.

«No es la idea que sea como un aeropuerto, donde puedas tomar un café, ver free shops, tiendas, porque para eso te vas en auto y llegás antes a tu casa».

A largo plazo y contrario a lo que podría creerse, estas ideas que sobrevuelan alrededor de Uber Elevate no apuntan a viajes exclusivos de negocio para ejecutivos millonarios, sino que directamente al ciudadano común.

Tampoco buscan convertirse en una alternativa a los aviones convencionales:

«Esto está pensado para cortas distancias, un radio de acción de batería de 100 km. Deben aterrizar, cargar y seguir. No sería una competencia a las líneas aéreas. Es una competencia al auto. Para ir desde Montevideo hasta Atlántida (45 km aprox). Ese tipo de distancias. Y ahorrarte el dolor de cabeza de la Interbalnearia o Giannastasio o Av. Italia».

«En un primer momento, no creo que construyan la terminal que presentamos, sino soluciones más ‘tranquilas’, más pequeñas, para empezar a probar y para que el público comience a acostumbrarse».

El horizonte es 2020 – 2023

De acuerdo al organigrama de Uber, los prototipos de autos voladores tipo drones para pasajeros van a estar prontos para volar a fines de 2020. En 2023 la idea es ya estar volando comercialmente.

«Ese es el plan de Uber a gran escala. 2 años más para tener los prototipos prontos, testeándolos, volando millas. Y 3 años más para lograr todas las aprobaciones de los entes reguladores, que son unas cuantas…»

Los autos voladores no tienen marcha atrás

Uber ya está trabajando con fabricantes de aviones como Embraer, Pipistrel Aircraft o Karem, desarrollando prototipos de sus autos voladores de pasajeros. Por ahora, se baraja utilizar los llamados eVTOL, aviones eléctricos de despegue y aterrizaje vertical. 

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Estos vehículos despegarán y aterrizarán en vertical, pudiendo así aprovechar más espacio en tierra, aunque volarán en horizontal. Por medio de una pantalla táctil, el usuario seleccionará su destino.

Los autos voladores ya no son fruto exclusivo de la ciencia ficción y están más cerca de lo que imaginamos.

A modo de muestra, en octubre de 2018 comenzó la pre-venta exclusiva de los vehículos aéreos Transition desarrollados por Terrafugia.

Está, por ejemplo, Zee Aero de Larry Page (co-fundador de Google), otra iniciativa con los ojos fijos en los aires, también a través de vehículos eVOTL.

En agosto de este año, Japón anunció que está congregando a más de 20 empresas, incluyendo Uber, Airbus, Boeing, Cartivator o Japan Airlines, para llevar los autos voladores a los cielos en un plazo de 10 años.

«Ya hay fábricas enormes que están construyéndolos. Pasa que aún no los ves volando. Pero hay muchos poniendo muchísimo dinero en esto, desarrollando baterías y demás. El aparato ya está, lo lento es conseguir todas las regulaciones y permisos. La prioridad que tiene Uber y el gobierno es la seguridad del pasajero, creando elementos a prueba de todo. Pero es inminente. Es como los autos autónomos. Ya están en funcionamiento, no hay marcha atrás.

En el marco del Uber Elevate, llegué a conversar con la directora de baterías de Uber (y a su vez, la ex de baterías de Tesla). Me decía que aún no están a la capacidad que deberían, pero están llegando, falta poco. Cada vez son más rápidas, más livianas, con mejor duración. Según ella, eso no será un problema. Restan sólo algunos detalles para que sean 100 % seguras«.

Una cuestión de espacio y medioambiente

«Ciudades como Montevideo aún no tienen el caos de tráfico de grandes urbes como El Cairo o México DF. Pero ya estamos llegando. En 2 dimensiones, en horizontal, no hay más lugar.

Los autos son relativamente baratos, la gente accede a cada vez más vehículos, está todo trancado. Hay lugares donde no podés circular. Necesariamente, hay que introducir una tercera dimensión.

Cuando introducís el espacio aéreo es infinito, porque hay una cantidad de niveles, podés volar a 2.000 pies o 3.000 pies y sin seguir una carretera. Dependerá de varias regulaciones y de softwares, pero se abre un abanico gigante, que nos va a permitir zafar del congestionamiento».

Pero además de servir para descongestionar la saturación del tráfico actual, los autos voladores y otro tipo de vehículos impulsados por medios eléctricos quizá colaboren también en la problemática de la contaminación medioambiental que generan tantos autos en las calles.

«Lo medioambiental ya está contemplando con el desarrollo de los vehículos eléctricos. Muchos países del mundo desarrollado ya tienen incluso un cronograma de cuándo el motor a combustión empieza a desaparecer. En 2020 hay países que dejarán de producir autos convencionales».

– ¿Considerás que las terminales aéreas reemplazarán, a futuro, los estacionamientos?

«No 100 %, pero será un complemento. Parecería que van a coexistir los vehículos aéreos con los vehículos en la calle. No desaparecerá el auto, es necesario. Aunque se va a transformar. Los autos serán eléctricos. Y los drones eléctricos van a aparecer. Van a coexistir».

– ¿Qué ventajas presenta una terminal aérea respecto a los espacios tradicionales de estacionamiento?

«La ventaja principal de la terminal aérea será para el pasajero. El usuario ganará tiempo. Básicamente, eso. Cualquier persona, cuando sale de trabajar tiene que conducir 30 minutos o más para volver a su casa. Y lo mismo a la ida. Es una barbaridad.

Los parkings tenderán, de a poco, a desaparecer. La gente está usando cada vez más opciones de transporte compartido como Uber. En ciudades como Londres o Nueva York, muchos ya no consideran comprar un auto. Entre otros motivos, porque ya no hay lugar para estacionar. Alternativas como Uber permiten llevarte a tu casa, dejarte y se va. Ese vehículo no hay que estacionarlo.

Cualquier vehículo que está mal estacionado en la vereda, o en estacionamientos, el 90 % del tiempo se encuentra parado, ocupando 5 metros por 2 metros. Eso desaparecerá. Ya no será necesario tener 3 autos por casa. Quizá tus hijos ya no quieren un auto, como hace 30 años, cuando todos querían uno. Hoy ya no es un atractivo, van en Uber. Es más práctico y menos costoso. 

– ¿Qué tipo de tecnologías o técnicas de construcción se utilizarán para realizar la terminal aérea? ¿Se requieren materiales especiales, o en ese sentido es similar a otro tipo de construcciones?

«Básicamente, no.

Utilizamos sí un hormigón nuevo, que se llama bioconcreto, un producto que tiene 2-3 años, con el cual se le coloca al concreto una bacteria que queda allí dormida. Cuando a los 15 años, el concreto se empieza a rajar y a entrar agua por las microfisuras cada vez que llueve, estas bacterias en contacto con el agua se despiertan y segregan un material capaz de sellar. Puede sellar un kilómetro de fisuras y rápido».

Contratiempos: contra el temor y los mares de regulaciones

Habrá antes que transitar un camino incierto, que ahora todavía parece muy lejano.

Para empezar, por miedo natural y falta de hábito, hoy la gente no se animaría a volar sin conductor.

«Al principio, la idea es que tengan un piloto, porque la gente se siente insegura volando sola. Pero la realidad es que el aparato va a volar solo».

La otra traba del presente es la cantidad de regulaciones que exigirá el tráfico aéreo.

«Cumplir con todas las regulaciones existentes de la Federal Aviation Administration, además de nuevas disposiciones referidas a ángulos de despegue y aterrizaje, separación de elementos verticales. Todo eso es lo que quizá tranque para que no esté todo listo en 2023».