Proyecto de Ley Uber Costa Rica: ¿Cuándo se aprueba? ¿Qué se critica?

En la última audiencia sobre el proyecto de Ley Uber Costa Rica, nuevamente se expresó el rechazo frente al contenido de la iniciativa, enfatizando que los conductores de app no son ni quieren ser transporte público…

¿Cuándo se espera aprobar el proyecto de Ley Uber Costa Rica?

El proyecto prevé regular la operativa de las aplicaciones de transporte compartido, como ser Uber, BeeGo u otras que ya operan en el país tico.

La intención es finalizar con el proceso de audiencias en unas dos semanas. Luego, se procederá a dictaminar y votar el proyecto en la Comisión. Por último, pasaría al Plenario para su discusión, con lo cual podría aprobarse recién a fines de 2019 o inicios de 2020.

Canacontec y Beego lideran las negociaciones en torno al proyecto de Ley Uber Costa Rica

El pasado martes 19 de marzo se llevó a cabo una audiencia en la Asamblea Legislativa Costa Rica acerca del EXPEDIENTE Nº 21228 – «Reforma al Sistema de Transporte Remunerado de Personas y Regulación de las Empresas de Plataformas Tecnológicas de Transporte».

Más conocido como el proyecto de Ley Uber Costa Rica, la iniciativa prevé una serie de reglas y consideraciones para el sector del transporte compartido, que ya ha generado el rechazo tanto de taxistas como de conductores de apps.

Te puede interesar:

Durante la audiencia, Cesar Blasco López – presidente de Canacontec (Cámara Nacional de Conductores Privados de Plataformas Tecnológicas) y de la app costarricence BeeGo-, cuestionó:

«Hay conductores de aplicaciones que se pasan 15-18 horas frente al volante. Ellos, evidentemente, deben ser escuchados para la regulación. Debe estar claro qué tipo de relación va haber entre las plataformas y los socios conductores. Nosotros no somos transporte público, ni queremos serlo«.

«Me atrevo a decir incluso que no deben regular, sino desregular. ¿Cómo? Quitémosle trabas a los taxistas y si algún dia alguien quiere ser taxista, que cumpla los requisitos y sea taxista. Y si le va mal, es como cuando quien abre una pulpería y no le funciona, se abre una zapatería. Hay que quitarle trabas a los señores taxistas y regular las cancha con iguales condiciones para todos».

«Consideramos que una forma justa sería que los conductores fuéramos comisionistas de la plataforma y que como tal tuviéramos garantías sociales, como pagar nuestro seguro voluntario, acceso a seguro de riesgo laborales, entre otras protecciones«.

Más allá de las oportunidades que brindó la llamada economía colaborativa, la «uberización» ha tenido como costo indeseable la precarización laboral, al no ofrecer derechos ni protecciones mínimas para quienes trabajan como choferes.

Cada vez más se critica el hecho de que los conductores, en la realidad, no son trabajadores independientes, sino que una especie de empleados dependientes encubiertos.

Si bien a quien no le gusta es libre de irse, lo cierto es que los términos y condiciones del servicio los establece la propia plataforma, es decir la empresa Uber y no el trabajador, como debería ser si en realidad fuera un trabajo independiente.

Capplatam contactó a César Blasco para consultar su opinión sobre este punto.

-¿Qué considera sobre el cuestionamiento que suelen hacer a Uber varios conductores, reclamando no ser trabajadores independientes sino dependientes?

«Precisamente, este proyecto debe dejar claro cuál es la relacion app vs conductor. En realidad, yo creo que somos comisionistas, pero como tales debemos tener derechos. Lograr una comisión justa, que nos permita pagar seguro medico y otros rubros».

«Además, el proyecto debe establecer que no sea posible desconectar y bloquear al conductor sin el debido proceso de defensa. A diferencia de Uber, en Beego tenemos otra forma de trabajar. Valoramos a nuestros conductores y respetamos el debido proceso, así que no recibimos reclamos de ese tipo».

-¿Comisionista en qué sentido?

«El conductor presta un servicio a traves de una empresa, que pone en contacto al prestador del servicio y al cliente. Esta figura está protegida por el Código de Trabajo, obligando a la empresa por ley a seguros médicos y otras cosas».

Soley: «No es un servicio público, sino privado»

Por su parte, Elías Soley, abogado y representante de la Cámara Costarricense Norteamericana de Comercio Amcham, apuntó durante la audiencia:

«Hay puntos del proyecto que consideramos totalmente inapropiados, como los costos de inscripción y multas previstas para las empresas que ya están operando. Son irracionales, desproporcionados y limitan la creación de nuevos emprendimientos».

«Tal como está planteado el proyecto podría comprometer el modelo de movilidad compartida en el país, restringiendo las barreras de entrada. Es un proyecto que nada contra la corriente del desarrollo tecnológico«.

Respecto a la posible clasificación jurídica del servicio del transporte compartido, Soley explicó:

«La naturaleza del servicio es privado: un tercero presta un servicio, mediante una plataforma que ofrece un privado. No es un servicio público. Aquí hay 3 actores: el consumidor, el prestador de servicio y el desarrollador de la plataforma. Es un modelo diferente, cuyo abordaje debe ser diferente. Hay que legislar para dar seguridad jurídica a todas las partes«.

BeeGo sigue creciendo

Según datos facilitados por Blasco durante la audiencia, hoy por hoy la aplicación BeeGo cuenta con:

  • 4.000 conductores, entre ellos 3.000 trabajan a tiempoo completo, 1.100 son mujeres y 900 trabajan a tiempo parcial.
  • 26.000 clientes-usuarios.

Te puede interesar:

¿Cómo convertirse en conductor de BeeGo en Costa Rica?


Dejar un comentario?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.